Cuando tenemos completada la caja donde acoplaremos la nueva escalera, lo principal será tomar medidas de altura entre forjados (de suelo superior a suelo inferior) y la anchura del hueco de la caja(respetando en todo momento el "ojo central" con la medida que le corresponda), para dividir estas medidas y repartir las alturas en unas medidas no inferiores a 17,50 cm, ni superiores a 18,50 cm, si queremos que nos quede una altura standard de peldaño. En lo que respecta a la anchura de los peldaños oscilan de desde los 28 cm hasta los 30 cm, también recogido como una medida standard, todas estas medidas que describo son medidas descritas por la comodidad a la hora de desplazarse por las escaleras.
Los escalones compensados los realizamos de forma que sean cómodos a la hora de desplazarnos por ellos, siendo así que desde el "ojo central" que sería el punto cero a unos 25 o 30 cm nos quede como mínimo 25 cm de huella y abriendo la medida conforme nos alejamos del "ojo central.
De este modo dejamos la escalera preparada para recibir el revestimiento que mas nos guste.
Este sistema de formación específico, aunque nos dé sensación de frágil no lo es, este método se utilizaba antiguamente y hoy en día como habréis observado, aún se sigue utilizando, sobre todo en sitios inaccesibles y de dificultad para poder integrar una escalinata, la cual podría ser fabricada de otro tipo de material continuo con el mismo fin y servicio, el de conducir a los habitantes de la casa hacia las distintas alturas de esta. En ocasiones las podemos apreciar en lugares simplemente, por decoración o diseño exclusivo por alguna razón en especial.
Pero si algo debo reconocer por su preponderancia, no es otra que admirar una escalera imperial de tres tramos, además si fue realizada por manos artesanales de antaño.
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